De vampiros y humanos

2008 Noviembre 25

Crep&iucte;sculoLos vampiros vuelven a estar de moda. Así lo demuestra la fiebre por el estreno de Crepúsculo, la adaptación cinematográfica de la primera entrega de la saga de Stephenie Meyer. En los últimos días los medios no han dejado de bombardearnos con noticias sobre la película dirigida por Catherine Hardwicke. Se trata de un filme que ha dejado cifras muy jugosas en la taquilla norteamericana- más de 70 millones sobre un presupuesto de 40- y que se ha convertido en el mejor estreno del año después de El Caballero Oscuro.

La historia que narra Crepúsculo es simple: el enredo amoroso entre una adolescente, Bella, y un vampiro que va a su mismo instituto, Edward. Basándome solo en el libro-pues aún no he tenido oportunidad de ver la película- la novela plantea la típica historia de amor adolescente con tintes sobrenaturales. La novela de Meyer no supera los convencionalismos, a pesar de que se empeñe en aplicar nuevos atributos a los vampiros, como por ejemplo que pueden exponerse a la luz del día.

En el otro polo de este renovado interés vampiros, encontramos un producto más interesante, True Blood, la serie revelación de esta temporada. Producida por Allan Ball (el artífice de A dos metros bajo tierra) la serie desarolla en un pueblo sureño americano Bon Temps, que vendría a equivaler al Forks de Crepúsculo. Cómo no, no falta en ella la relación vampiro- humana, que ya desde el iniciático Drácula de Bram Stoker, se ha dado en muchas historias de vampiros. Sin embargo, y a pesar de sus irregularidades y descalabros, True Blood consigue revitalizar aunque sea levemente el género. La serie nos presenta una contexto en el que los vampiros, después de que los japoneses hayan inventado sangre sintéticatienen los mismos derechos que los humanos. Pero también hay muchos prejuicios y racismo.

Sookie y Bill

En el pueblo de Bon Temps los asesinatos y los sucesos sobrenaturales son el pan de cada día. Añádamosle a este explosivo cóctel una substancia conocida como V, es decir, sangre de vampiro, que los humanos usan como droga, y que se convierte en una especie de viagra para potenciar la capacidad sexual de los humanos. Aunque la relación de sus protagonistas, Bill Compton (Stephen Moyer ) y Sookie Stackhouse (Anna Paquin) roce por momentos la cursilería, nos regala escenas apabullantes, como cuando Compton sale de una tumba y tiene un apasionado encuentro con Sookie. Por si fuera poco, a True Blood, hemos de sumarle la brillantez de sus personajes secundarios, como por ejemplo la fantástica Tara (Rutina Wesley), la mejor amiga de Sookie.

Ahora solo me queda comprobar si la season finale de True Blood está a la altura del resto de la temporada.

Así, que comprended que prefiera a los vampiros de Bon Temps, que a los amores púberes de Forks. Aunque sólo sea por la canción de los créditos, iniciales, I wanna do bad things with you.

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  1. 2008 Noviembre 27

    La verdad que True Blood ha supuesto todo un soplo de aire fresco a un género de los vampiros tan usado tanto en el cine como en la televisión. Disfruta de la season finale (si no lo has hecho ya) que hata el verano de 2009, no queda tiempo paraesperar como les va a Sookie, Tara, Bill, etc. A mi está primera temporada me ha encantado…

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